La hidroterapia usa las propiedades del agua (menor gravedad, resistencia suave, calidez) para trabajar tono muscular, coordinación y relajación en niños y niñas, en un entorno seguro y muy motivador para ellos.
Niños y niñas con hipotonía o hipertonía muscular, dificultades de coordinación, hipersensibilidad sensorial, o que se benefician de un espacio calmante para trabajar regulación emocional.
Las sesiones se hacen en una piscina climatizada y segura, con ejercicios y juego terapéutico en el agua adaptados al objetivo motor o sensorial de cada niño o niña.
No. La hidroterapia no es una clase de natación: el terapeuta acompaña al niño dentro del agua en todo momento con fines terapéuticos, no deportivos.
Se puede adaptar a distintas edades, desde primera infancia hasta adolescencia, según el objetivo terapéutico.